domingo, 1 de enero de 2017

Sembrando acelgas amarillas.



Cuando llega el otoño los cultivos típicos del verano, como pimientos, tomates, berenjenas, entre otros, bajan la producción hasta que llega su final de ciclo.
Es hora de dejar reposar la tierra o de buscar otras alternativas con las que vestir el Huerto.
Semillas de ACELGA

Dentro de las opciones de cultivo que tenemos en otoño se encuentra la Acelga (Beta Vulgaris L.). En nuestro caso hemos escogido la Acelga amarilla de Lyon.
Estas plantas se incluyen dentro de la familia de las Quenopodiáceas (plantas sin pétalos como la remolacha y la espinaca). Lo que se suele consumir son las pencas y las hojas, estas son de un buen tamaño, con forma oval acorazonada y con unas nervaduras marcadas que parten del centro del tallo.
Tienen un sabor similar a las espinacas. Nosotros acostumbramos a mezclar estas dos plantas para elaborar unas sabrosas empanadas.



UBICACIÓN
Para sembrar las semillas de la acelga hemos escogido un pequeño bancal elevado que tenemos a un costado de la parcela. Aprovechando las hileras de bloques levantados para colocar los postes y la malla metálica, hemos levantado, a 1 metro de distancia aproximadamente,  un murete de mampostería para poder contener la tierra del bancal.

A la hora de ubicar este cultivo en el Huerto podemos tener en cuenta que no requieren de excesiva luminosidad por lo que no debemos preocuparnos si el lugar no recibe demasiado sol directo.


Bancal elevado de mampostería.
Elección de la variedad.

Bueno, como en la mayoría de cultivos existen diferentes variedades donde elegir. Normalmente seguimos el criterio de la adaptación, es decir, la variedad que mejor se adapta al clima de nuestra zona. 

La acelga amarilla de lyon es una buena opción para nuestra zona ya que resiste bien las heladas y los calores (practicamente se puede cultivar durante todo el año)

Sobre de semillas.
Siembra de las semillas.

Al tratarse de un pequeño bancal vamos a sembrar las semillas de forma directa, esparciéndolas por el terreno, pero no lo vamos a hacer a voleo, sino que las sembraremos de forma simétrica, guardando una distancia entre hileras y entre ellas misma. 

Una vez las semillas están en el bancal conviene cubrirlas con un par de centímetros de tierra, para ello se pueden ir apretando las semillas con los dedos hundiéndolas y cubriéndolas.
Nosotros hemos colocado las semillas en la superficie del terreno y luego las hemos cubierto con una buena capa de sustrato. Previamente hemos regado y después de cubrirlas con el sustrato podemos humedecer la zona otra vez.




















Germinación

Se nos ha olvidado comentar que las semillas de acelga se suelen poner en remojo  uno o dos días antes de la siembra. En nuestro caso no lo hacemos, están sembradas directamente del sobre.
 Dependiendo de las temperaturas las semillas pueden nacer a partir de los 10/12 días o pueden tardar varias semanas.

Cuidados.

La acelga es un cultivo que no requiere de excesivos cuidados, resiste bien enfermedades y plagas.

Es aconsejable un aclareo si en la siembra directa si vemos que las plantas están demasiado juntas (realizar esta labor cuando las platas tienen entre 3/4 hojas)
Prestar atención a los riegos en época de calor. La acelga, al tener mucha hoja necesita que el suelo conserve cierta humedad para poder obtener nutrientes.

El aporte de abono no es imprescindible aunque siempre es aconsejable para mantener la tierra "en forma" para los próximos cultivos que vayamos a plantar en el bancal.
Nosotros realizaremos un aporte de estiércol y compost casero un par de veces durante la temporada.


Propiedades y beneficios.

Una vez podamos recolectar sus estupendas hojas disfrutaremos de unas acelgas ricas en hierro, potasio y vitamina A.
También es una una verdura con mucha fibra para ayudar en el tránsito intestinal y en la prevención del colesterol.

 Espero que os animéis y disfrutéis del Huerto. Muchas gracias por la visita.

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